Algunas cosas buenas y …

27 septiembre, 2011

Lista de cosas buenas que tiene estar reinventándose:

  • Los domingos por la noche ya no son un drama. El lunes es sólo un día más: estupendo y para rellenar con cosas que me apetecen.
  • Puedo ir a San Telmo con calma, tomarme un café rico y conectarme al wifi para currar desde allí.
  • Los días me parecen más soleados. Caminar a las 12 de la mañana por la calle es un gustazo.
  • Sentir de repente (y no saber bien por qué) que “vuelves a casa”. Entender que ese lugar nuevo en el que vives hace un mes, ya lo sientes como “tu casa”.
  • Hacer algunas entrevistas en según qué sitios grises, con según qué tipos oscuros, que te ayudan a saber dónde y cómo (si es posible) NO quieres estar.
  • Hacer algunas entrevistas con según qué personas que aunque no te dan un curro, te hacen sentir bien y te regalan dos libros: Autopsicoterapia y Cómo convertirse en buda en cinco días (así como lo cuento) .

y algunas cosas malas, mejor dicho no tan buenas:

  • Una de las peores es que no puedo imprimir en el curro.  Cuesta 17 céntimos imprimir cada copia en un workcenter. Robo a mano armada. Me he dejado 5 euros en tres chorradas. Esto SÍ es un verdadero drama.
  • Más que nunca siento que faltan horas para hacer todo lo que me gustaría. Increible pero cierto.
  • Pago con tarjeta… retirada en efectivo… recibo de… cargo por…
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Veo la luz al final del túnel

24 septiembre, 2011

No sé exactamente cuando empecé a cuajar la idea de darle un giro a mi vida. De cambiar y probar cosas nuevas. No es algo reciente. He estado varios años dándole vueltas al tema.

En mayo finalmente decidí pedir la cuenta en la empresa donde he trabajado durante más de diez años. El ‘bye bye’ fue un subidón total. Decir ‘adios’ a una multinacional es como plantar un árbol o escribir un libro. Te realiza en la vida. Un momento para el recuerdo: “Sí, hola buenos días señor de RRHH, nada que venía a verle porque quiero renunciar, quiero irme a vivir con mi novio -que me hace muy feliz- a Barcelona”. Grande, muy grande.

Los días siguientes fueron dificilísimos. Mucho miedo, mucha incertidumbre, mucho vértigo. Después de estar durante meses rumiando la decisión de irme y dejar el trabajo, nunca pensé que una vez hecho muchos de mis amigos me iban a mirar con cara de espanto cuando se lo contaba. No estaba preparada para esa reacción.

A veces sentí que les había contado que me iba a tirar de un noveno, en lugar de que había renunciado. A algunos tuve que consolarles. Esas caras de pánico y oir en boca de otros, mis propios miedos me dejó KO. Jode mucho, pero  entendí que es una respuesta normal y  detrás está la mejor de las intenciones.

Me estoy enrollando.

Ahora viene lo bueno. Lo de la luz al final del túnel. El final feliz. Bueno pues hay que esperar unos dos meses para eso. He estado jodida. Al llegar de vacaciones a finales de agosto, me obsesioné por encontrar un trabajo.

A principios de septiembre busqué con todas mis fuerzas, días y días. Moví contactos, eché cientos de solicitudes, me piqué como una china mi currículo en un montón de webs de empresas (sí tengo que confesar que multinacionales la mayoría), hice entrevistas y parecía que algo iba a salir. En esos días sentí que no podía estar bien hasta que no encontrara trabajo. Estaba angustiada. No disfrutaba de nada porque en mi cabeza “los parados” (aunque sean por propia elección) no pueden ser felices.

Esta semana se cayeron todas las posiblidades inminentes de empezar a trabajar. Me llamaron y me dijeron NO en la empresa dónde parecía que sí entraba. ¨Lo sentimos mucho¨.  Bajón total. Berrinche. Catástrofe. Disgusto. Me pasé un día llorando. Lloré mucho, pero en realidad no porque no me hubieran dado el curro, sino porque ahí sí que comprendí que “todo había cambiado”, que no iba a volver a lo mismo. Aterricé, toqué con la barriga en el suelo. Y al tiempo que lloraba, no sé muy bien cómo volví a acordarme que YO NO QUIERO LO MISMO ¿Cómo me había olvidado? Retomé, el quiero un nuevo proyecto que me haga feliz. Quiero hacer cosas que me llenen. Sé lo que quiero y para conseguirlo sé que me tengo que meter en una ruta desconocida. Tengo que aprender, leer, moverme.

Ahí es cuando vi la luz al final del túnel. Siento que he digerido ¨el cambio¨ que  era una fabada pesadísima, muy espesa y con mucha mucha grasa. Un cambio lleno de tocino, panceta, chorizo y morcilla. Yo soy medio vegetariana pero ya lo he procesado.

Ahora estoy contenta, tranquila y de nuevo he recuperado el optimismo. Esta semana he visto vídeos muy inspiradores como el de Emilio Duro.

He entendido que hay que tomar un poco o mejor mucha perpectiva, como dice mi querido Punset que tiene más razón que un santo:

“La realidad de cada día no da para más: parece que cambia cada segundo. Solo cuando se mira al pasado y al futuro en perspectiva se comprende que cualquier tiempo pasado fue peor y que cualquier periodo del futuro será mejor”.

Se me están ocurriendo ideas y ya están sucediendo cosas y estoy dando pasos para hacer realidad mi nuevo proyecto. ¡Sí, veo la luz!


Barcelona, mi nueva ciudad

14 septiembre, 2011

Me he mudado a Barcelona y esta ciudad y yo nos estamos conociendo. Llevo un mes y nuestra historia va lenta. Es como con esas personas que sabes que llevará tiempo ser amigos. Una mezcla de respeto y desconfianza.

De momento sé que hay dos. Barcelona mar y Barcelona montaña.

Vivo con Xavi, un catalán montaña, así que me ha tocado en este lado. En la playa están los guiris. Y en mi parte no hay playa.

En la zona alta hay gente elegante, mujeres rubias, abuelas bien vestidas de pelo blanquísimo, niños preciosos y ejecutivos con gafas de pasta. En general se puede decir que están relajados y muchos conmutan en moto. No puedo contar mucho más de ellos. Todavía no hemos inteactuado demasiado. Iré contando.

Me quiero ir haciendo un hueco. Buscar lugares donde me guste estar. Mis sitios.

Esta página es precisamente para eso para ir hablando de mi nueva ciudad, de los cafés y los restaurantes que me gustan, dónde quiero estar y dónde no, dónde me tratan bien, qué sensaciones tengo y sus personajes.

Iré contando…


¿Qué es mereinvento.com?

13 septiembre, 2011

Es un momento importante. Tengo 37 años y me he dado una segunda oportunidad. Atrás he dejado un trabajo estable, mi ciudad de origen, mi familia y mis amigos. Así que ahora: mereinvento.com. Estoy empezando una nueva vida, con todo lo que esto conlleva.

Hay un montón de cosas que están sucediendo. Nueva ciudad, nueva casa, nueva gente, nuevo idioma y sobre todo: un nuevo proyecto, que fue la razón de dejarlo todo. ¿Cuál? Una yo reinventada. Quiero estar mejor. Estoy en el proceso y quiero contarlo.

Cambiar de vida significa hacer ajustes en todo lo que has conocido hasta ahora. Reajuste económico, buscar trabajo, acostumbrarte a una ciudad, buscar un proyecto, adaptarte a un nuevo entorno. Es estresante y estoy poniendo en práctica muchas ideas y manejando muchas emociones que me gustaría compartir. También me ayudo de lecturas, de blogs, de webs, de imágenes y de herramientas para sobrevivir. También las quiero compartir.

Este blog nace conmigo. Y es una parte más de mi nueva vida. Iré explicándolo día a día.