Mi primo Lluis, tito Andreu y la infiltrante política de proximidad

19 febrero, 2012

Estaba ya buscando el ticket para devolver Barcelona y justo ayer volvió a hacer bueno.

A mediados de enero, de frío se me encendió el piloto rojo en la nariz. Ha estado “on” tres semanas. Estaba a punto de apretar el nasal botoncito rojo cuando se desactivó. Igual me hubiera pulverizado en nieve. Creo que tengo ese don, pero tendré que esperar a otra ola de frío para comprobarlo.

Lo peor con Barcelona es que yo he seguido cumpliendo mi parte del contrato. Ni asomo del apacible invierno mediterráneo y yo, sí, observándolo todo. ¿Que por qué no lo he escrito? Porque no me cabía el ordenador debajo de la manta.  Hay algo más: se me congeló el ánimo también, así que tampoco me he podido reinventar.

Así que ahora que mis dedos se mueven libremente por el teclado a temperatura ambiente dispuestos a reflejar la mirada de las cosas diferentes. Ahí va Barcelona, sin rencor, como siempre.

Barcelona, mi nuevo país. Hoy, la política.

En estos seis meses he experimentado un fenómeno.

A día de hoy, sé quienes son y me sé de memoria los nombres y los cargos de las consejerías del Gobierno de la Generalitat. Para mi Lluis Recoder, el conseller de Territori, mejor dicho -que lleva tratamiento- el Honorable Sr. Lluis Recoder o Andreu Mas-Colell, el de economía son como mi primo Lluis y mi tío Andreu.

El del cultura es Xavier. Sí sí Xavier Mena.

También me sé los nombres de los representantes de PP y PSOE en Cataluña -Ups! perdón del PSC- Alicia Sánchez-Camacho y Pere Navarro, respectivamente.

No acaba ahí. Xavi, Xavier Trías, vamos. Le sigo en twitter. Sé a dónde va y de dónde viene. El Alcalde.

La verdad tengo la sensación de que me los puedo encontrar en el mercado o en el ascensor  o en la sopa y preguntarles, ey! Andreu, Com va això? Qué panorama tenemos con todas las “retallades” y todos los “acomiadats” y tantos EROS. Vamos, los recortes, los despidos y los eres.

Se puede decir que soy una ciudadana informada. Sí. Lo curioso de todo esto y lo que me tiene extrañada es que no he hecho ningún esfuerzo por saber quiénes son, ni aprenderme sus nombres, ni estoy más o menos interesada en ningún signo político.

Así que, lo visiono como un fenómeno extraño e infiltrante.

¿Y si me preguntas de Madrid? ¿Nombres y apellidos de los concejales de la Comunidad? Sinceramente, ni idea. Salvo mi colega Diego, que para mi es amigo antes que político y una maravillosa persona, dicho sea de paso.

Por aquí se habla de la banca de proximidad, la cocina de proximidad y este fenómeno que aquí cuento bien se puede  llamar: ¿política de proximidad?.

I tant!


El año que vivimos peligrosamente

31 diciembre, 2011

El año que vivimos peligrosamente.


El año que vivimos peligrosamente

31 diciembre, 2011

ImageLlevo una semana pensando qué titulo ponerle a mi 2011 y me sale esto de “el año que vivimos peligrosamente“.

Suena bien y se ajusta bastante a la realidad.

Se me ocurre  otra opción posible:”2011, el año del baño” por los buenos bañitos de mar que me he pegado y también por las veces que he visitado  el wc cagadita de miedo con las decisiones tomadas, los saltos al vacío y la incertidumbre.

En 2011, alquilé mi casa, dejé mi trabajo, cambié de ciudad, me paseé con una mochila un mes y medio por Indonesia, subí un volcán, bajé 18 metros para bucear entre peces de colores, abrí un blog, me emocioné escribiéndolo, conocí a nueva gente, encontré otro curro, por fin tuiteé y acabo el año sientiéndome un poquito más libre.

Alucinante,  pero nada comparable a lo inmensamente afortunada que me siento porque cada noche y cada mañana de este año, he tenido la suerte de acostarme y despertarme al lado de la persona que quiero.  Mi amor.

Lo importante no es llegar, lo importante es el camino….


Barcelona, mi nuevo país

4 noviembre, 2011

Tengo últimamente soliviantado a mi catalán montaña. Lo cuento aquí porque en “Barcelona, mi nueva ciudad” es donde acaban todas estas cosas que me llaman poderosamente la atención de mi nueva vida, en mi nueva ciudad.

Aquí están los ejecutivos de gafas de pasta, las chicas rubísimas firmes como palos a los lomos de sus scoopys circulando por toda Barcelona y algunas otras excentricidades como que pueda subir a la montaña del Tibidabo con mi Vespa a 30km por hora, sin que el coche de atrás se acuerde de toda mi familia o directamente me saque de la carretera.

Todo es por un comentario que le hice sobre TV3. Le solté que a mis ojos, los de una outsider que cuenta dos meses por estas tierras, los programas de la cadena se pueden resumir con esta fórmula casi matemática:

“Un catalán hablando con otro catalán, en catalán, sobre cosas catalanas o haciendo alguna catalanada”.

Y claro, normal que le tronara un poco por el Tibidabo y por la Collserola a mi catalán montaña.

La cadena autómica aquí es una parte importante de su cultura. Totalmente normal. También normal que a mi me choque porque no es extrapolable a las televisiones autonómicas que yo he conocido hasta ahora. Ni por el forro.

Ayer fui a tomar un café con un buen amigo al recién estrenado Jacaranda del Dos Torres.

Conversando, en este agradable lugar de la parte alta de Barcelona, me di cuenta de que esta sección en lugar de ‘Barcelona, mi nueva ciudad’ podría bien llamarse Barcelona, mi nuevo país.


Hoy a pensar en grande, muy grande… en gigante

27 octubre, 2011

Aquello de “que sea un día bonito” me funcionó. El viernes pasado todo el día. Nada que destacar pero creo que pensar así me dio un buen rollo general, en el que me di cuenta de que tengo muchos pequeños momentos que me gustan mucho.

Así que si alguien se anima en su casa a repetir el experimento “hoy que sea un día bonito”, que tenga cuidado porque igual descubre que su vida es mucho mejor de lo que piensa y que se queja de vicio. Al menos, un poquito, yo me sentí así.

Luego pasó el fin de semana, el lunes y el martes tomando una cervecita en El vinilo, en Gracia, hablando de esto de reinventarse y de un documental del último día de El Bulli que echaron en TV3. Me impacto con qué fuerza cerraba Ferrán Adriá su restaurante para reinventarlo. Muy emocionado, sirviendo los últimos platos con una alegría desbordante por iniciar un nuevo proyecto.

Parece ser que Ferrán iba para futbolista. Quería ser como Cruyff y un día le preguntó a su entrenador si iba a ser bueno. Le contestó que le veía jugando en segunda. Todo cambió. Aquí está toda la historia contada por él:

El martes, como digo, entre cañitas pensé dos cosas bonitas que aquí comparto.

La primera, antes de que las cervecitas se subieran más de lo debido, que me gusta esa actitud, la de Ferrán. Pase lo que pase, sea por lo que sea que haya que reinventarse, hay que mirar hacia adelante. Emocionarse por lo que pueda venir.

Y la segunda es que creo que este tío, en algún momento, entre botes de nitrógeno y deconstrucciones, se permitió pensar: “Voy a revolucionar el mundo de la cocina del siglo XXI”.

Y mira yo nunca me he permitido pensar en esos términos. Mi pauta general ha sido: “Voy a ser una curranta de sol a sol y me ganaré bien la vida” o “Voy a ser una periodista mediopensionista y una yogui a tiempo parcial”. Pues eso se acabó.

A partir de ahora, voy a permitirme pensar en grande, muy grande… en gigante. Luego que sea lo que sea.

Sobre todo porque esto lo pensé después del tercer doble de cerveza.


Hoy que sea un día bonito

21 octubre, 2011

Sí, va a ser un día bonito porque es viernes. Va a ser bonito porque me siento querida, porque tengo un perro y porque estoy en el intento de pensar lo mejor de cada situación.

Y sobre todo va a ser así, porque así me lo he propuesto: que sea un día bonito.

La verdad es que es un experimento de 24 horas. He leído un montón de veces que esta técnica de pensamiento positivo funciona.

Se lo he escuchado a expertos sicólogos del pensamiento positivo como Martin Seligman, a muchos gurús y algunos otros curanderos mediopensionistas del fenómeno de la autoayudaaquí comparto un artículo que me envío mi amiga Carmen de Borja Vilaseca en El País que explica muy bien los pros y contras de este fenómeno)–.

Pero la verdad es que nunca lo he experimentado de manera consciente y hoy he elegido que sea el día. Así que allá voy. 

Por hacer un resumen, según lo que he leído, se supone que al activar este principio del pensamiento positivo, reforzamos nuestra resiliencia que es la capacidad para afrontar fenómenos adversos, porque actuamos con confianza hacia la vida y lo que nos depara. Reforzamos nuestro sistema inmunológico y cambiamos nuestro presente, que a fin de cuentas es lo que determina nuestro futuro y nuestro destino.

En este proceso de reinventarme he descubierto que hay que ser fuerte. Hay que estar en positivo. Al abandonar todo lo conocido –la denominada zona de confort–, la sensación de miedo y de vacío a veces es intensa. Hay que estar bien porque, muchas veces, las expectativas que tengo no se cumplen y el resultado que espero no llega o no llega cuando quiero.

Así que hoy voy a poner en marcha esto de “que sea un día bonito” y “a la mierda las expectativas”. Si el experimento sale bien, genial, una herramienta más, y si no, algo me habré llevado seguro. Ya os contaré.

En Barcelona hoy está nublado, hace fresquito ya y no espero ningún acontecimiento ni positivo ni negativo, pero mi propósito es que “sea un día bonito” y así lo voy a probar.

A primera hora de la mañana, ya he experimentado una buena sensación. Me ha llegado por mail una foto que me ha entusiasmado.

En Hong Kong han empezado a impartir clases de Doga, es decir, Yoga con tu perro ¿puede haber algo mejor? El cartel de la entrada dice: Por favor, no se coman la flor de loto.

Esta noche para el que le interese emiten un programa en TV1 a las 21,00h con Mario Alonso Puig que hablará del miedo


Estamos en la era de la Ciencia Aflicción

14 octubre, 2011

En este “hacer cosas” hoy he estado en un curso de Barcelona Activa que llevaba por título “Aprender a cantar bajo la lluvia”.

Me llamó la atención el nombre  y tenía curiosidad de saber qué me podía aportar un taller así (porque si hay algo que tienes que hacer cuando te reinventas es: cantar, cantar y cantar –bajo la lluvia, claro–).

El taller ha estado bien pero sobre todo quiero compartir aquí un análisis de uno de los participantes.

Para ilustrar la situación presente, este hombre de entre 50 y 60 años, muy educado y con una gran locuacidad ha dicho:

“Cuando yo era joven en la Casa del Libro había una sección enorme de Ciencia Ficción. Cientos de libros que te contaban cómo iba a ser el mundo en el siglo XXI. Hoy, que ya estamos en el 2011, esta sección Ciencia Ficción ha sido sustituida por una que todavía ocupa más espacio en la tienda: la sección de Autoayuda“.

Y yo, me pregunto: ¿Será qué ya nadie tiene ni puñetera idea de cómo va a ser el futuro?

¿Será que nadie lo puede ni imaginar?

Parece claro que algo ha fallado. De momento nos queda recurrir a La Autoayuda (que, por cierto, es un gran negocio también).

Quizá por necesidad hemos cambiado la “Ciencia Ficción” por la “Ciencia aflicción”.

En todo esto hay gente muy jodida y muy afligida, pero también gente que estando así, tiene la capacidad de verlo con un espíritu crítico y sobre todo con mucho humor. Eso sí que es grande.

Ahí lo dejo.


De minivacaciones en Barcelona

12 octubre, 2011

Por aquí en Barcelona ya estamos en ‘la tardor’, pero como a todos los efectos seguimos en ‘el estiu’ el lunes probé el paquete ‘Barcelona, minivacaciones de mediodía’ con salida a las 14,00h.

Tapper en la mochila, dos coca-colas y me aventuré en Avenida Diagonal hacia abajo por Vía Laietana para buscar a Xavi y darle una sorpresa.

Nos vamos a la playa.

Encantado.

Nos adentramos en Barcelona mar. LLegamos a la playa de Bogatell (ya mi favorita).

Mi catalán montaña, confundido sin duda con el cambio climático, no daba crédito. Llevaba unos pantalones de pana que había cogido por error por la mañana y  allí estábamos a 30 grados calzándonos el bañador.

Alrededor, unos pocos turistas de color rojo y algunas lugareñas marrones –de muy buen ver– tumbadas en pareos single.

Desplegando toalla, tappers fuera y dos cuerpos blancos de otoño disfrutando de la brisa y un sol radiante.

Con toda la desconfianza inicial hacia la playa urbana, al final, zambullida en toda regla y un buen baño que duró más de un cuarto de hora. Eso sí, a turnos para cuidar de la mochila que, según dicen, los carteristas no se cogen ni laborables ni festivos.

Las 4 de la tarde, fin de las vacaciones, de vuelta a la realidad con el pelo estropajoso y una sonrisa de oreja a oreja.

Próximamente, escapada rural a Collserola a la hora del café.

Abajo el mapa de Bogatell.


A la mierda el Infojobs, más o menos

9 octubre, 2011

Después de unos meses interactuando con Infojobs, aquí van mis impresiones.

Lo reviso con frecuencia, “Barcelona + Comunicación” y voilá aparecen por arte de birlibirloque una lista larguísima de trabajos. Lectura rápida y el 85% son puestos para estudiantes en prácticas, becarios y temas parecidos. Seguimos.

Mis números en el portal son: he aplicado a unos 100 puestos  (en 3 meses) para los que –he de confesar– solo en la mitad cumplía todos los requisitos (aquí el catalán es un qué). De los que he conseguido 2 entrevistas muy interesantes, aunque no ha habido suerte. 

Una cosa importante que he aprendido es a ser impermeable a los “Esta empresa ha rechazado tu candidatura”.

Ahí hay que saber entender que la ecuación te ha dejado fuera. Sea por lo que sea no tienes el perfil. Lo importante es recordar que: no es que no valgas, es que quieren algo diferente a lo que eres: edad, estudios, experiencia, etc. Nada personal.

El tío que pone los filtros o que se lee tu currículo y lo rechaza, -aunque llegues a pensarlo- no te odia. El portal aunque sea así de perverso e impersonal, tampoco. 

Lo curioso de Infojobs es que en cada oferta, pidan lo que pidan, tiene un mínimo de 200 personas inscritas en la primera media hora. Si fuera el mundo real sería más o menos como esta escena:

Yo me pregunto, ¿qué hacen 200 licenciados, con inglés y chino, que dominan SQL, C++,Open GL y todas las demás letras de abecedario,  aplicando a ese curro por Infojobs? Una prueba de cómo está el país.

Conclusión creo que hay que mandar al carajo al Infojobs, mirarlo con desprecio y de reojo pero no dejar de usarlo.


Hay que hacer cosas

2 octubre, 2011

Últimamente no paro de encontrarme con gente que se está reinventando.

Cada cual te cuenta su historia como le va.

Algunos querían probar nuevas cosas.  Otros, reconocen que tenían ganas de cambiar,  que no se atrevían a dar el paso y que fue la empresa, con la crisis, la que lo hizo por ellos. Muchos, sin ninguna gana, se han visto en la calle de la noche a la mañana. Y también los hay que hacían lo que les gustaba y ahora “de eso” no hay trabajo.

Lo que todos tenemos en común es que ahora nos toca reinventarnos y yo he llegado a la conclusión de que esto va de moverse, moverse y moverse.

Lo primero es superar el bajón. Cuando pasan los días, no encuentras curro y nadie contesta a tus mails, empiezas a cuestionarte a ti mismo. Dudas si realmente vales. Luego te acuerdas de que la cosa está como está. Y que si hay algo que sí puedes hacer es: elegir estar en positivo.

A partir de ahí, todo va mejor y hay que probar cosas. Buscar cursos, entrevistarte con gente, ir a ver amigos de amigos, escribir a empresas e incluso plantearte hacer trabajos de “lo comido por lo servido”.

Esta semana mi reto es intentar enterarme de cómo funciona el dichoso Twitter.

Creo que esto de “me tomo un año para pensar”, muchas veces no es más que eludir el problema. Seguro que a mucha gente le va bien y es algo que necesitan para cargar pilas, pero, pienso que es mejor plantearte preguntas existenciales mientras estás haciendo cosas que te gustan.

¿Qué me gusta hacer?; ¿Cómo puedo ganar dinero con eso?; ¿Qué tipo de vida quiero? 

Esto va un poco de descomponerse en piezas como el tio de la foto y poner en marcha el proceso. Del movimiento surge más movimiento.

Hay que hacer cosas.

Hago lo que predico y está resultando muy interesante. De momento esta semana, este “hacer cosas” me lleva dos días de viaje a Granada para colaborar en impartir unos talleres. Mucha ilusión y buena oportunidad para retomar mi faceta de formadora. A ver qué tal. Seguiré informando.